¿Qué es el PH de la piel?

Desde un punto de vista técnico, el pH es un símbolo químico que indica la potencia de hidrógeno de una solución. Para que sea más fácil su comprensión, habría que señalar que es una medida de la acidez o alcalinidad de una determinada sustancia, en este caso concreto de la piel.

El valor del pH puede oscilar entre 0 y 14. Por ejemplo el nivel de pH del agua es de 7, que es el valor que se denomina pH neutro, que es el que tiene también la piel de una persona al nacer. Si un producto o sustancia presenta un pH menor que 7 se considera ácida y si es mayor de 7 alcalina. En la edad adulta oscila entre 4.5 y 6, siendo el nivel medio de 4,85 en los hombres y de 5 en las mujeres. Este pH también puede variar según la zona del cuerpo y también por la edad, siendo más alcalinos los valores en la personas mayores.
Hay que tener en cuenta que el pH se ve alterado de forma temporal (unas dos horas)después de un baño, ya que el sólo ya el agua tiene un pH que oscila entre 7.5 y 8.0. Si no se recupera el nivel normal, la piel comienza a producir más ácido. Pero por lo general la diferencia de pH entre sexos es escasa por lo que realmente no es necesario productos para el baño o cosmética distintos para cada uno de ellos.

En la piel encontramos la hipodermis o “manto ácido”, que es un tejido con un pH ligeramente ácido y que tiene una función fundamental, ya que permite lubricar la piel y protegerla de bacterias, irritaciones y cualquier tipo de agresión externa. Cuando una persona se lava demasiado con jabón está provocando que esta hipodermis pierda parte de su acidez, por lo que la piel se volverá más alcalina y estará más expuesta al crecimiento de bacterias. Por eso siempre hay que tener cuidado con los productos que se utilizan para el baño, ya que los que tienen un pH inferior a 6 o superior a 8 estamos alterando los valores normales del pH, y, por tanto, dañando nuestra piel. Además, un pH de la hipodermis más alcalino produce dermatitis y prurito.

El pH también del tipo de piel que tenga una persona:

– El pH de la piel normal es de 5.50. Es el menos habitual y se caracteriza por un aspecto aterciopelado, libre de arrugas, granos, espinillas o puntos negros. La piel funciona a la perfección y no se ve afectada por ningún agente externo.

– El pH de la piel grasa suele ser alcalino y, por tanto, no presenta defensa ácida, por lo que está más expuesto a bacterias y agentes externos. Se caracteriza por un aspecto oleoso, ya que las glándulas sebáceas producen un exceso de aceites. Es la piel característica de las personas con poros dilatados, espinillas y que tienen acné.

– Por último, el pH de la piel seca es más ácido de lo habitual. Ofrece un aspecto de aspereza al tacto y finas arrugas en las personas adultas. Las glándulas sebáceas producen muy poco aceite.

Fuente: cosasdesalud.es

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